Volver...
- Malena

- Mar 23
- 2 min read
Hay algo vulnerable en abrir este espacio otra vez.

Sentarme frente a una página en blanco después de meses de silencio…
y no saber exactamente por dónde empezar.
Pero tal vez de eso se trata.
Porque el silencio nunca estuvo vacÃo.
Estuvo lleno de vida.
De procesos.
De duelo.
De despedidas y de reencuentros silenciosos.
De pausas que no fueron opcionales,
sino necesarias.
De finales… y de nuevos comienzos.
Y en medio de todo eso,
algo inesperadamente hermoso —
He conocido gente increÃble aquÃ.
Personas genuinas, divertidas, generosas,
que me han hecho reÃr,
con quienes he compartido vino blanco, largas conversaciones
y momentos que no sabÃa que necesitaba tanto.
Me mudé al otro lado del mundo…
solo para reencontrarme con una familia que no sabÃa que tenÃa.
Han sido también cascadas de emociones y nostalgias,
que inundan la ventana de unos ojos que hoy miran hacia un nuevo horizonte.
Desde mi ventana hoy,
veo el mar — el mar Mediterráneo —
desde otra esquina del mundo,
con nuevas perspectivas y esperanzas.
Me alejé no porque no tuviera nada que decir,
sino porque tenÃa demasiado que sentir.
Y a veces, la vida nos pide vivirla
antes de poder encontrar las palabras para compartirla.
Asà que aquà estoy.
No con una historia perfecta,
no con todo resuelto,
sino con la simple intención de volver…
por el tiempo que me sea posible.
Hoy, como ya es costumbre, hay incertidumbre.
El tratamiento que antes me sostenÃa, una vez más, ya no está funcionando,
y no sé qué vendrá ahora.
Sé que quiero vivir — de verdad quiero.
Disfrutar, sentir, quedarme.
Aunque al mismo tiempo…hay una parte de mà que está cansada,
que no quiere que el dolor marque lo que sigue.
Ambas cosas viven en mÃ.
Y ambas son verdad.
Hoy estoy en un lugar donde la vida se vive y se valora más profundamente,
porque no siempre sabemos qué va a pasar.
La fuerza y resiliencia de la gente aquà es contagiosa.
Cada quien vive sus propias batallas,
algunas internas, otras muy reales y externas, como las que nos rodean ahora.
Y aun asÃ, lo que este lugar me recuerda constantemente es esto:
la vida sigue.
Sin importar cómo enfrentemos nuestros conflictos,
seguimos caminando,
seguimos dando ese siguiente paso…
Muchas veces sin saber exactamente hacia dónde.
Pero necesitamos seguir caminando
para descubrirlo.
Asà que elijo esto:
seguir escribiendo,
seguir viviendo lo que sà está aquÃ.
Porque incluso aquà — en un lugar con bombas, alarmas e incertidumbre —
el sol sigue brillando cada dÃa.
Y lo que respiro, todavÃa…
es anhelo de alegrÃas.
Si estás aquÃ,
gracias por esperar,
por quedarte,
o por llegar justo en este momento.
Lo iremos haciendo…
palabra a palabra…
Con todo mi amor, 🫶
Nos vemos en el siguiente post
Malena 💕🌿